Los puntos sobre las íes!

A er, lo que pasa es lo siguiente: aquí voy a escribir cosas medio idiotas de repente porque de eso se trata! (O tal vez, todo el tiempo, eso es imposible de saber(porque de eso se trata)).

Time will not make it fade away

Cómo podrá el tiempo borrarte

hay cosas que se pueden esfumar, es cierto

Pero cómo cuando se trata de ti?

Cómo se supone que deba simplemente borrarte?

Y qué cuando mis ojos terminaban en tus labios

El tiempo no te borrará

El tiempo no lo hará

Hay cosas que no se pueden borrar

Hay cosas que ya viven dentro

Dibujar.

Tal vez, si corriera lejos, me encontraría a mi mismo huyendo de algo que es parte de mí. La verdad es que pasé tanto tiempo creciendo y aprendiendo contigo, que eres parte de mi piel, y siempre miré aquellas tardes con una sonrisa verdadera y espontánea. Por lo mismo, me daba cuenta de ella, minutos después.

Jamás pensé en que terminaría huyendo de ti; jamás pensé que terminaría sintiéndome vulnerable. Esto puede convertirme en un cobarde, y no sé si me importa.

Recostado en el sofá, me doy cuenta de que te extraño y siento miedo de hablarte. Miro el techo; dejo la tele sonando de fondo; cierro los ojos; me duermo y, de pronto, mi cara se convierte en tu lienzo. Un lápiz la recorre; dibuja unos labios sonrientes y unos dientes que se asoman tras de estos; unos ojos algo rasgados, cejas y frente relajadas. Tomo tu brazo; te recuesto en el sofá; de pronto, te vuelves una hoja en blanco y comienzo a dibujarte de nuevo; empiezo por tus manos, las recuerdo perfectamente; continúo rápidamente con el resto de tu cuerpo, hasta que llego y me detengo en tu cara; cómo he de continuar, la verdad no sé, pues no estoy seguro de cómo lucía tu sonrisa, y tus ojos hace mucho que dejaron de mirarme de la forma en que me gustaría recordar. Despierto; abro mis ojos y ya no estás; mi sonrisa desaparece y vuelvo al sonido de la tele, al frío que siento en mis brazos, a la realidad de tu ausencia, de tu indiferencia; vuelvo al sofá.

Me siento, apago la tele y veo que en la mesa que tengo en frente hay un lápiz grafito amarillo, el típico que tiene una goma de borrar roja en el lado contrario de la punta; lo tomo con enojo y siento desprecio por lo que estoy viviendo y comienzo por borrar la tele; luego, continúo con el sofá; luego, la mesa; luego, el techo; luego el piso y las paredes; borro todo lo que se encuentra en la habitación; borro la luz, borro la oscuridad; y continúo con mis cejas, mi frente, mi nariz, mis orejas y, finalmente, mis ojos. Pierdo conexión con el mundo que me rodea; no lo veo; no lo oigo; no lo huelo, pero aún vives en mí y no sé cómo escapar.

Eres parte de mi piel, comienzo por arrancarla. Arranco los músculos, y llego hasta los huesos y me doy cuenta de que todo sigue igual; es inútil. Tomo el lápiz nuevamente y me decido a construir mi realidad: dibujo la luz; dibujo la oscuridad; dibujo un inmenso árbol, con grandes hojas, de hecho, cada una de ellas es capaz de cubrir mi cabeza por completo; dibujo el fresco aire que recorre todo el lugar; dibujo un suelo lleno de hierba y flores; dibujo pájaros de muchos tipos y dibujo sus cantos también, cada uno más agradable que el anterior. Hago un lago, lleno de peces que lo recorren de un lado a otro, bailando a gran velocidad. Dibujo lápices de todos los colores: lápices de brillos, lápices de contrastes y los utilizo con todo el mundo que he creado.

Dibujo tu piel; dibujo tus piernas; dibujo el contorno de tu cabeza, tu cabello, casi todo tu cuerpo, pero dejo tu cara en blanco; dibujo tu voz, tu olor, dibujo tu suavidad, tus movimientos y, finalmente, tus manos. Te paso el lápiz y te dejo dibujarme a mí, como siempre. Comienzas con mis manos; haces una más grande que la otra, pero no importa. Llegas a mi cara, y no sé qué expresión harás. Mi boca, mis ojos, mis cejas y toda mi cara la dejas con una expresión neutra, seca, aburrida.

– ¿Por qué me haces tan inexpresivo?

– Espérame, no seas impaciente

Ahora me deja a mí y comienza a dibujar su cara: empieza con su nariz, luego sigue con sus cejas; se encuentran algo levantadas, sus ojos siempre preciosos, sus mejillas y su boca, con una sonrisa enorme.  Casi por inercia, al ver su sonrisa, mi boca comienza a sonreír también. Ella lo nota y comienza a reírse a carcajadas y, sin darme cuenta, comienzo a hacer lo mismo, y no podíamos dejar de reír.

Dibuja un bote en el lago, dos remos. Se sube y yo la sigo casi sin pensarlo. Remamos hasta el medio y nos detenemos. Corre un agradable viento fresco, del cual me sentí orgulloso de haber creado.

– Desde ahora yo te haré reír. Si hay una sonrisa en tu cara, será porque yo la ocasioné y no porque está dibujada; gracias por todo, siempre te preocupaste de que yo estuviera feliz, y ahora yo lo haré por ti.

– No sé qué decir, te amo. Déjame dibujar lo último y luego te regalo todos mis lápices.

Nos dirigimos a la orilla; desciendo del bote. Voy hacia el árbol y dibujo una puerta en su tronco; entro por la puerta y dibujo una preciosa casa, con muebles y habitaciones. Salgo de ella y me alejo unos trescientos pasos. Dibujo una puerta con un cartel encima que dice: “salida”. Le hago una señal a ella para que venga.

– Esta puerta conduce fuera de aquí; cualquiera de los dos podrá ocuparla cuando lo desee.

Me quita los lápices, borra el cartel de encima que dice “salida” y hace otro con la palabra “despierta”; le dibuja unas cuantas flores y unas manchas de colores agradables.

– Cuando alguien de nosotros cruce esta puerta, despertará.

– ¿Cómo que despertará?

Abre la puerta, me empuja y caigo por un abismo; ella salta detrás de mí. Abro los ojos y estoy en mi sofá, mi vieja habitación y mi frío mundo del que pensé haber escapado; es más, estaba convencido de que lo que vivía hace unos minutos era real. Suena el timbre; creo que debo abrir; me levanto; voy a la puerta y ahí estás.

– Sé que hace mucho que no te venía a ver, pero tuve un sueño muy raro en donde estabas tú y algo de unos lápices, dibujábamos un mundo juntos…

The get up kids – I’ll catch you

Remember that I wrote this song down to you in a letter?…
that was about 4 years ago, I still remember.

I hope you are doing fine.

can you sleep as the sound hits your ears?
one at a time
an unspoken balance here
unabridged for so many years

that I should stare at
receivers
to receive her
isn’t fair

don’t worry I’ll catch you
don’t worry I’ll catch you
don’t ever worry

your arms in mine
any time
wouldn’t trade anything
you’re still my everything

to my suprise
before my eyes
you arrive

don’t worry I’ll catch you
don’t worry I’ll catch you
don’t ever worry

still breaking old habits,
habits
you pulled the wool over me
and I can see everything
everything
remembering
Jinx removing

don’t worry I’ll catch you
don’t wory I’ll catch you
don’t ever worry

no need for reminding
you’re still all that matters to me…

Mirarte

Increíble lo complicado que todo parece, o quizás lo es, o puede ser también que sea yo quien lo vuelve de ese modo.
El mundo se viene abajo, cielo gris, días efímeros, segundos más largos, noches eternas, recuerdos de greda.
Entrometido en mi mundo, en mis tareas, en mis acciones, así pasa mi vida.
A ciento cincuenta kilómetros por hora, sentado de copiloto, miro a mi izquierda y resulta, para mi sorpresa, que el chofer también soy yo, y no lo recordaba. Vuelvo a mirar adelante, y me quedo hipnotizado frente a la línea discontinua de la mitad del camino, así pasa, pasa y vuelve a pasar.
De nuevo a la cama, me revuelco en mis sábanas, el mundo que comienza conmigo posando los pies sobre la alfombra, no me parece atractivo, y ha pasado una eternidad desde que la ventana dejaba entrar aire fresco. Creo no notar la diferencia de tonalidad entre las hojas de aquel árbol y el pavimento.

Tanto tiempo ha pasado, y muchas veces me he preguntado si podré seguir igual de fuerte.
Pensamientos recorren mi mente a máxima velocidad, y repentinamente: ahí estas.

Entra una fuerte ventisca de aire fresco por la ventana, se abre vigoroso un rayo de luz entre las nubes. Cierro mis ojos, me vuelvo piloto, miro hacia adelante, tomo un gran aliento, me siento vivo, acelero a fondo, extiendo los brazos y choco contra una pared de concreto.

No importa, pues te volveré a ver. Deberías visitarme más seguido.

Círculos

Grito con todo mi corazón, y aún no puedo conseguir que me oigas. Te tomo del brazo, y no consigo que voltees. Suspiro en tu comenzar y aun así protejo tu terminar. Sereno e inquieto me dirijo hacia ti y no consigo más que tu típico silencio ensordecedor: desespero.

Cierro los ojos y recorro tus suaves manos, siento aquel aroma y me vuelco en tus ojos, que jamás terminan de acabar. Los abro y siento la ironía de soñar, de tu indiferencia y de correr por un pasillo que jamás acabará.

Escribo y reescribo mis notas, las arrugo para entregárselas al frío suelo, y aun así tomarlas, ordenarlas, escribirlas nuevamente y volverlas a botar.

Aun no comprendo, acabo de decidir olvidar lo que pensé y lo vuelvo a retomar, recorrido circular.

Tomo una brocha y pinto nubes negras y círculos en la enorme y blanca pared, con sed de tormenta, con sed de gritos que jamás encontrarán oído, casi asfixiándome en tu recuerdo.

No volveré a aquel lugar.  Volveré y me bañaré en mi equivocación, tragaré mi humillación, levantaré mi orgullo y gritaré con odio no volver, y volveré una vez más: me ahogo.

– ¿me acompañas?
– ¡sí, por supuesto!

Cosas que debo hacer antes de cumplir treinta

A mis veinte años, me he puesto a pensar que sería genial tener una lista con las cosas que debo hacer antes de cumplir treinta, para asi al haber llegado a esa edad, ver esta lista completamente tachada y sonreír por todo lo que realicé. Estas cosas las anotaré porque las considero interesantes o entretenidas o que simplemente debo hacerlas. Si se me ocurren más, las iré agregando.

Deséenme suerte:

– Hacer paracaidismo
– Bucear con estanque
– Tocar un mapache
– Plantar un árbol
–  Tener al menos quince canciones propias con las que me sienta conforme
– Publicar algo escrito por mi en algún lado
– Tener una gibson j-200
– Haber visitado NZ o islandia o algo así
– Ser profesional
– Ejcscnvjsf-sd-srm

Manos a la obra.